QUÉ VER EN EL FIB 2014

 

Podríamos decir que todo comienza y acaba con M.I.A. La inglesa es una explosión, un torbellino musical que convierte el escenario en un laboratorio repleto de matices que alucina a todos aquellos que tienen la suerte de verla. Aunque sus nuevos trabajos no están a la altura de su excelso debut, Arular, o su segundo LP, Kala, la oportunidad de asistir a uno de sus shows la convierte en la absoluta estrella del Festival Internacional de Benicàssim 2014. Subordinen todo—consumos alcohólicos, retozos en la hierba, intercambios erótico-festivos o paseos a comprarse camisetas de sus grupos favoritos—a M.I.A. No se arrepentirán.

Lo demás se puede definir en varios grupos:

1. Lo previsible: grupos indie británico pululando por doquier que ofrecen respetables directos que, al igual que su música, dan para pasar el rato. Aquí englobaríamos a “Miles Kane”,”The Courteneers” y “Klaxons”. Vayan si quieren, se lo pasarán más o menos bien, sudarán rodeados de British imberbes y se quedarán con la sensación de haber podido ver algo mejor en un escenario más pequeño. Mención aparte merece “Jake Bugg”, un pipiolo que no es Dylan (calificativo con el que se ha empeñado en encumbrarle parte de la prensa mundial de forma preocupantemente prematura), pero que rezuma talento por cada poro.

jakebugg

2. Las viejas glorias: “Manic Street Preachers”, “The Presidents of the USA” y “The Charlatans”. El colapso brutal de la industria musical a raíz de la eclosión de la gratuidad catalizada por las redes de intercambio P”P ha lanzado a viejas bandas a tocar de nuevo para ganarse las habichuelas. En ocasiones, asistir a uno de sus conciertos puede ser un ejercicio de nostalgia satisfactorio (como “Os Mutantes”, hace ya unos años en el FIB) o un fiasco de proporciones enormes (“Television” en el último Primavera Sound). La vida es una historia de melancolías; el peligro de ver a estos grupos es que el “masaso” está a la vuelta de la esquina.

 

3. El talento nacional: Miren, si quieren que les diga la verdad, “Manel” es un grupo “molt maco” pero son mejores en casita, tumbado en el sofá, a través de unos altavoces y un amplificador de calidad. En concierto, se diluyen. “Kokoscha” es otra cosa: un arrebato poderoso que te atacan hasta dejarte sin respiración. Con su anterior disco, nos dejaron “La Fuerza”—un himno generacional que va camino de marcar época. Su segundo trabajo, “Hay una Luz”, lo mejora si cabe. Temas como “No volveré” y “Directo a tu corazón” los confirma como lo mejor del indie español contemporáneo. Tampoco dejen pasar la oportunidad de ver a “The Parrots”—una irrupción vigorosa que promete ir a más y más. Escuchen y verán. Por último, dos habituales que nunca decepcionan: “Triángulo de Amor Bizarro” y “Tachenko”.

tachenko

4. Hay que verlos sí o sí: Uno podría extenderse sobre estas bandas pero parece un gesto fútil y redundante. Si tienen la oportunidad de ver a “Cat Power”, “Paul Weller”, “Of Montreal” y “Tame Impala”, vayan y punto.

 

5.  El rapero de turno: Hace unos años fue “Dizzie Rascal”, luego “De la Soul”, este año “Tinie Tempah”. Lamentablemente tiene menos talento que las bandas mencionadas con anterioridad. Una wild card: quizá lo pasen bien pero, que quede claro, no es “Stromae”. Eso sí, para titular una canción “Miami 2 Ibiza” hay que tenerlos bien puestos o ser simplemente un vendido, ¿qué será, será?

 

6. ¿Albert Hammond? Tras un hiato de casi 30 años, el cantautor británico is back. Puede ser catastrófico o delicioso. Los cobardes no se arriesgan, los sensatos tampoco.

albert hammond

7. Ni locos: “Katy B” es un fiasco de proporciones mayúsculas. Tuve la desgracia de verla hace unos años y les puedo asegurar que cuanto más alejados estén del escenario donde berrea, mejor. “Little Red”, su nuevo trabajo, es un insulto.

 

8. Curiosidades que valen la pena: Miren, un grupo que se llama “Fat White Family”, merece el beneficio de la duda. Además, ofrecen algo único. Llámenlo psicodelia nihilista o post-punk no wave. No importa. Vayan, vayan y vayan. “François & the Atlas Mountains” son una delicia con reminiscencias a “Dominique A”: terciopelo vocal y evocaciones místico aurales. Paolo Nutini puede resultar un pelín monótono en directo, pero es un profesional de arriba abajo e intenta hacer cosas que se salen de lo ordinario. Vozarrón, ladies  & gentlemen, vozarrón.

Fat white family

En resumen, hay donde eligir. Sin tanta fanfarria como en años anteriores, el cartel del festival ofrece más luces que sombras, sin duda. Encuentren sus caminos.

 

TEXTO: V. RODRÍGUEZ

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