PORTISHEAD Y…TOMASITO IRRUMPEN EN EL FIB  2015

Entre las huestes de fibers veteranos el actual festival causa bastante desidia e incluso desprecio. Entienden que se ha transformado en una piscina de agua sucia (literalmente, una de las atracciones del recinto) para que jugueteen “teenagers” ingleses y vean conciertos tras ponerse rojos como gambas. Es indudable que desde hace años el FIB depende del público anglosajón. Este año la organización ha echado un guiño a aquellos que ayudaron a construir el festival. La presencia de grupos patrios ha sido destacadísima y, en cierta medida, el espíritu innovador indie que cimentó la fama del FIB desde mediados de los 90 ha renacido.

Dicen veteranos “planetarios” que este ha sido uno de los mejores conciertos en la larga historia del grupo granadino. Lo cierto es que Los Planetas comenzaron el show rodeados de oscuridad y posteriormente nos ofrecieron una explosión casi sin precedentes. El mérito es extraordinario, tras décadas en la palestra no es solo difícil sorprender sino también, y principalmente, crear entre el público la sensación de haber vivido algo único.

Blur hizo un concierto de quitarse el sombrero, con picos, valles, momentos de delicadeza y eclosiones perfectamente calculadas. A los del sur de Inglaterra, les sobran tablas y clase. Mirando dos décadas después al britpop, la primacía de Oasis/Blur permanece intacta. Digan lo que digan otros, Pulp, Suede y Elastica nos dejaron algunos hits pero no están a su altura.

Nos llamó mucho la atención que bastantes de los veinteañeros ingleses que se acercaron por el escenario Las Palmas no supiesen ni siquiera quienes son Portishead. Desgraciada o afortunadamente para ellos, son los hijos de Miles Kane, Arctic Monkeys, Jake Bugg y compañía. Bandas como las huestes de Beth Gibbons o Massive Attack son de la Edad Media. Pero, quizá por esto, fue hermoso que muchos de ellos terminasen encantados con la potencia sutil de los de Bristol. Cuando tocaron “Wandering Stars” el universo giró en torno a ellos.

Los grupos de música independiente españoles a veces son demasiado guays, y salen al escenario intentando meramente reproducir lo que grabaron en disco, o mostrando una desafección extrema en su apuesta interpretativa. Tengo una mala noticia: el “shoegazing” le funcionaba a la Velvet Underground pero a la mayoría de vosotros no, pesados. Así que a aplicarse en saber y querer interactuar con la gente. Tal vez por esto una de las bandas nuevas que más éxito está teniendo tanto en España como en el extranjero es Hinds. Nunca se sabe del todo quė pasará cuando ves a un grupo en sus albores, quizá lleguen arriba del todo o quizá se queden en un “splash” que nuestra memoria alojará en un cuartito ignoto. Lo que ya se puede afirmar es que tanto ellas como las catalanas Mourn están planteando una disyuntiva a la nueva generación de rockeros de este país, ¿dominarán las chicas o seguirá el cansino falocentrismo en el “power”?

Nudo Zurdo llegaron a una cumbre que llevan circunvalando mucho tiempo. Sencillamente extraordinarios. No son herederos directos de nadie pero remiten a muchos lugares simultáneamente.

Es una pena que no fuese mucha gente a ver a Ham Sandwich. Los irlandeses llevan 10 años deleitándonos en los escenarios. Igual de divertidos que siempre, y cada vez más precisos, recuerdan a lo mejor de The New Pornographers.

Y llegamos a Tomasito…. pocos podían pensar que aquel Joel de Tarántula se convertiría en uno de los grandes creadores artísticos contemporáneos en España. Miren sus discos te pueden gustar más o menos pero, sin duda, sus conciertos tienen un valor añadido, que pocos igualan. Primero, tienen un cocktelero en el escenario haciendo constantemente pisco sours y sirviéndoselos a los músicos. Puntazo. Joe ha reclutado al cineasta Nacho Vigalondo para que baile como un zumbado (y canturree de vez en cuando) y al gran al único al insustituible Tomasito, ya sea dando palmas, quitándose los pantalones o haciendo el robot, el cataor flamenco lleva el concepto de performance a un nivel superior. No crean que las actuaciones de Crepúsculo son solo pura parafernalia. Todo lo contrario, el envoltorio está al servicio de su electropop tropicalista de manera milimétrica, ofreciendo un espectáculo casi perfecto y motivando la entrega irrevocable de un público en éxtasis.

Hubo muchas bandas más, algunas mejores y otras peores. Dejaremos la mediocridad y la falta de brillantez en el anonimato.

Conclusión: el FIB ha conseguido detener en los dos últimos años su caída en picado. La organización anticipa un crecimiento sostenido en un futuro cercano. Ah, y si en vez de J&B consiguen que patrocine Jameson, mejor todavía.

Portishead

Portishead

blur

Blur

Ham sandwich

Ham Sandwich

Joe Crepúsculo

Joe Crepúsculo

Nacho Vigalondo

Nacho Vigalondo

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