©JuanLimousine Photography

Kasabian FIB2014

La vigésima edición del FIB se cerró, según la organización, con las cifras de público esperadas, unas 30.000 personas por día, el relanzamiento de la fiesta previa en la localidad castellonense y promesas por parte de la nueva organización de un futuro más que garantizado. Melvin Benn, el nuevo capitán de un navío que casi se hundió bajo la deficiente tutela de Vince Power, aspira a reflotar el barco y devolverle su anterior estatus como festival más importante de la escena veraniega española. Evidentemente hay trabajo que hacer, empezando por diversificar un cartel que, aunque a nivel de grupos nacionales sí que ha intentado descubrir talentos emergentes de una manera notable, a nivel internacional, obviamente condicionado por la excesiva presencia de publico británico, se ha transformado en un vórtex de indie comercial. Una cosa es traer a Kasabian, banda que a uno le puede gustar más o menos pero que innegablemente da espectáculo y atrae gran cantidad de espectadores de múltiples fuentes, y otra es que se pasee por el escenario una popera de medio pelo como Katy B, música blandengue, superficial y cansina que, nunca mejor dicho, desafina y desvirtúa un lugar por el que han pasado los más grandes y, dicho sea de paso, se les debe esperar de nuevo.

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Kohkoshca FIB2014

 

SORPRESAS, CONFIRMACIONES Y EXPLOSIONES

Desafiando a un calor asfixiante, los navarros Kokoshca ofrecieron un repertorio de hits de media hora entre los que no faltaron “Mami”, “No volveré” y su himno “La fuerza”. Media hora más tarde, en el mismo escenario, los madrileños “The Parrots” montaron una fiesta de órdago con pogo incluido donde groupies devotos e ingleses contingentes gestaron una danza furiosa a ritmo garagero. Así mismo, El Pardo aunaron potencia descomunal con desenfado simbiótico. François& the Atlas Mountain solventaron la papeleta de una manera orgánica, esbozando una Tropicalia a la francesa donde cada nota encontró su enclave perfecto. Fat white family no están gordos pero si son blanquitos. Procedentes de un barrio popular del sur de Londres que podríamos asemejar a Vallecas y apenas vestidos con unos calzoncillos largos, lo dieron todo a golpe de guitarra, revuelcos por el escenario y microfonazos a diestro y siniestro.

 

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Maronda FIB2014

Maronda brilló con la luz de las siete de la tarde. La de abrir un escenario Maravillas que se fue llenando poco a poco, recibiendo primero a sus incondicionales y finalizando bolo con un nutrido grupo de espectadores entregados a la causa marodiana y a ese crescendo catártico que trajo “El pájaro cuco y la muerte” de su último disco “La Orfebrería Según Los Místicos”. The Presidents of USA, literalmente la petaron. Rock enérgico y multivitamínico. Con Crappy Ghost llegó el hedonismo y la histeria colectiva. Y con su mítica versión del “Video killed the radio star” de The Buggleses el momento hoolingan que tan buenas instantáneas nos ha dado.

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The Presidents of U.S.A. FIB2014

Catpower pertenece a otro planeta, la estadounidense posee una voz privilegiada solo al alcance de los elegidos. Pese a su habituales excentricidades en el escenario (llevó a los técnicos de sonido locos, literalmente, y regaló flores al publico y a los seguratas), ante un público pequeño pero entregado, Chan Marshall aulló magnificente y susurró delicadamente, dejándonos en una nube.

 

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Manic Street Preachers FIB2014

ESTRELLAS QUE BRILLAN  Y QUE PALIDECEN

Paul Weller es un profesional. Este año quizá dio su mejor concierto en el FIB. Tras dos experiencias frustradas, Lilly Allen por fin llegó al escenario Maravillas. Acompañada por unas bailarinas cuyas coreografías bordeaban la fina línea que separa lo erótico de lo provocativo-indecente, y muy simpática, la diva del pop ofreció un “best of” de su repertorio más que correcto que, previsiblemente, enloqueció a las masas de blanquitos enrojecidos (Sol mediante) británicos. M.I.A. sí que sabe qué es armarla desde un inicio. Aunque su concierto perdió algo de fuelle hacia el final, la inglesa se lanzó literalmente a su público, entendiendo que lo que separa una buena puesta en escena de una gran performance es ese plus de exceso que da la vuelta de tuerca necesaria para que las masas se entreguen a tus pies. The Libertines retornaron por la puerta grande después de una larga travesía por ese desierto tan castigador denominado consumo de estupefacientes. Los intelectuales y progresistas galeses Manics (Manic Street Preachers) presentaron algunos de los temas de su nuevo álbum “Futurology” junto con sus clásicos hits. Acusaron la debilidad sonora del escenario Trident que restó fuerza a su aportación pero no deslució su acostumbrada pulcritud. Eso sí, la platea coreó prácticamente todos sus temas. Estaban como en casa y cumplieron. Jake Bugg hizo casi el mismo concierto que el año pasado, el niño prodigio del pop inglés es un embrión de genio pero de un año a otro lo que causó sorpresa en el 2013 devino redundancia. Convendría espaciar más a los artistas sino se corre el riesgo de estancarse un poco. Los simpáticos Telegram cumplieron algo lastrados por tocar en el peor de los tres escenarios. Al igual que Of Montreal quizá hubiese sido más interesante disfrutar de su apuesta pop en un espacio algo íntimo.

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James FIB2014

En resumen, una edición del FIB que apunta hacia arriba, hacia un remontar el vuelo que
quizá devuelva a los Fibers ese halo mágico y mítico que el festival tuvo otrora, cuando era un referente musical para el resto de los festivales indie de toda España. Para el año que viene, esperamos más y mejor. Confiamos en ello.

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