– Ehhh, Boss Hog vienen!!!

– No JODAS. ¿Dónde? ¿Cuándo?

–  Al 16!!

–  Cuando coño

–  Viernes 15!

Al rato, otro mensaje:

– Tu amigo y su mujer vienen!!! Mensaje aparentemente en clave, pero claro claro para mí.

–  Inevitable ir…

Y ¿por qué os cuento esto? Diréis. Bueno, cuando un grupo me gusta/sorprende/hipnotiza/abduce… me convierto en ultra-fan. En un ser pesado hasta la crueldad. Me surge la necesidad de compartir, tal necesidad que si pudiera obligaría a todo el mundo cual vulgar flautista de Hamelin a seguirme hasta ese concierto que será el GRAN CONCIERTO. Pierdo el entendimiento y soy el único en posesión de la verdad absoluta; efecto secundario positivo de esa pesadez es que cuando vienen a valencia siempre hay alguien que se acuerda y me avisa. 😉

Eso me pasa con Boss Hog, viejos conocidos. Su primer disco de la banda data de 1990, hasta 1999 sacan cuatro álbumes, después un largo parón y hasta 2017, en total diecisiete años desde su último álbum como Boss Hog, separan “Whitout” de “Brood X”.

En esos dieceisite años se han mantenido latentes, literal y metafóricamente en mi estantería y mi cabeza respectivamente esperando la señal. Explosivos eran en el 2000 y explosivos ahora, su música y directos son como esa pólvora que nunca se seca, solo hace falta una chispa y que explote. Por fin llego esa señal y después de ese largo periodo la mecha ya está encendida y corriendo; si queremos que nos pille dentro, hay que correr más que la pólvora. Después de tanto tiempo parece que nunca cerró aquella fábrica de pólvora.

Los culpables son Cristina Martínez liderando la banda y su inquieto marido. Cristina sugerente y provocadora y Jon Spencer siempre suma allá donde este. Han conseguido crear un disco variado que cabalga entre el punk y el blues. Alterna temas en clave de garaje otras veces crean laberintos sonoros, idílicos o canallas a partes iguales. El resultado final “Brood X” enlaza en diez intensas y cortas canciones, entre dos y tres minutos de mini-dosis de alta tensión. Resumiendo la primera escucha y siguiendo más o menos el orden del disco, empieza demoledora “Billy” que sería un perfecto single rompe-salas (hay más de uno) a medio camino nos encontramos la insinuante “Shh Shh Shh Shh” para déjate atrapar junto con “Rodeo Chica” que a modo de dúo pimpinela punk nos permite cierto  relax, para acabar con dos joyas “Sunday Rutine” y “17” afilada y con mala leche.

La segunda escucha no se hará esperar, queda poco!!! NOS VEMOS:

 16 Toneladas el 15 de Junio. Viernes Organiza: Tranquilo Música

Este es un concierto inevitable, como os he dicho y ahora ya sabéis: estoy en posesión de la verdad.

JviMonster

JuanLimousine

Ver todas las entradas

Meks Ads